Con las medidas reglamentarias de un contenedor (6 m x 2,40 m x 2,95 m), una vez llegado a su destino, una sola persona en un tiempo escaso puede convertirlo en un bar dotado de todos los equipamientos necesarios.
Sus mecanismos de alta precisión lo alejan de la imagen de provisionalidad típica de las unidades ambulantes. Un sistema mecánico de guías desplaza hacia fuera la barra del bar y otro de pistones hidráulicos levanta la torre para publicidad, que identifica al bar de forma inmediata.
Las paredes laterales se abaten automáticamente hacia arriba y hacia abajo ampliando el techo y el suelo, y otorgándole su peculiar forma ovalada. El techo provee de un buen espacio de sombra; el suelo, de una superficie para colocar mesas. Agregando otra unidad –sin el núcleo bar– se duplica el área de la terraza. Por muchas unidades que se acoplen, el bar mantiene su transparencia y, por tanto, su integración con el paisaje.
Finalista premios Ciudad de Barcelona
Delta de Plata ADI-FAD