Normalmente los objetos, las cosas, las personas aparecen, se hacen evidentes en un marco o escenario donde fondo y figura establecen una unidad inseparable. Podríamos preguntarnos que hay entre las cosas y lo que hay entre ellas y nosotros. El ámbito del diseño actúa precisamente en este espacio que genera objetos que se relacionan entre si y nosotros con ellos, pero probablemente no reparamos en algo tan invisible e intangible como el espacio que los rodea, los sostiene, los vincula entre si y los hace existir. Gracias a la existencia de estas relaciones entre los objetos y nosotros, podemos hablar de participación en el mundo que nos rodea. Superar la noción de objeto implica trascender los fines habituales del diseño, que ya no se organiza según las convenciones de un genero, sino que se alimenta en el uso heterodoxo de múltiples registros, proponiendo estrategias de cruce de diversas disciplinas para así ampliar sus expectativas. Los productos que aquí se presentan en su mayoría son el resultado de incidir en el espacio urbano, entendiendo este como un escenario plural que percibimos como un artificio perpetuamente inacabado y en el que la ciudad se hace cada vez mas compleja con la aparición de nuevas actividades, nuevas tecnologías, nuevos servicios convirtiéndose en un territorio de máxima concentración de la información y de la accesibilidad. Esta cultura del espacio urbano es la que ha de dar la verdadera dimensión a la ciudad, para ello son necesarios unos elementos, unos accesorios que hagan de su superficie un soporte cualificado de usos múltiples. Estos accesorios los podríamos contemplar de dos maneras, por un lado los que ayudan ha resolver la gran demanda de espacios de ocio y de comunicación que podrían ser toda la gama de mobiliario urbano entendidos como elementos seriados, efímeros, útiles y prácticos. Mientras que por otro lado existen otros accesorios con una carga más simbólica y cabría preguntarse cuál es su función y que papel juegan en el contexto del espacio público y por qué el arte se arriesga ha perder su libertad que tenía en el museo para adaptarse a las nuevas condiciones de la ciudad, para hacer de su espacio un ambiente más rico y expresivo. Estudi Roselló Associats es una empresa con un equipo multidisciplinar que contempla esta doble demanda de equipamientos urbanos.

